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Regiones donde se produce tabaco en España

Regiones donde se produce tabaco en España

¿Te interesa conocer cuáles son las regiones donde se produce tabaco en España? Solotabaco.com te muestra los datos acerca de este cultivo en nuestro país, el primero del continente europeo en el que se introdujo este producto a de su llegada de América y hoy en día es el tercer mayor productor en Europa.

Principales comunidades productoras de tabaco

Unas 37 mil 500 toneladas de tabaco en rama se producen en España al año, lo que representa alrededor de 17 % de lo que se cultiva en Europa. Como mencionamos antes, es el tercer país productor dentro de la comunidad; solo Polonia e Italia le superan. De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente son siete las comunidades autónomas en las que se cultiva tabaco en rama; estas son Extremadura, Andalucía, Canarias, Castilla y León, Castilla – La Mancha, Navarra y País Vasco.

Otras organizaciones relacionadas con el sector indican que para el 2015 se cultivaban 9.233 hectáreas, con un total de 30.769 toneladas producidas. Durante los últimos cinco años se mantuvo estable a pesar de los altibajos de la industria. Pero a partir de este 2016 los trabajadores de la tierra vislumbran de nuevo inestabilidad en los campos.

En cuanto a las variedades, en España se producen hojas de tabaco Virginia, Burley y habana. También se solía cultivar Kentucky pero desde 2009 desapareció.

En materia económica, nos encontramos que este tipo de cultivo no representa un porcentaje relevante dentro de la producción vegetal total del país; sin embargo, para las comunidades en las que se cosecha resultan muy importantes, llegando a representar la principal herramienta de sustento en algunas de estas regiones.

Conoce más sobre las regiones donde se produce tabaco en España

Atraídos en principio por las propiedades medicinales y más adelante por el estilo de vida que representaba, el cultivo de tabaco se extendió por España, en aquellas regiones donde los suelos eran aptos para el mismo. De las comunidades autónomas en las que se siembra esta planta Extremadura abarca el 97 % de la producción.

En esta Comunidad Autónoma se producen las tres variedades mencionadas, siendo Virginia la de mayor cultivo con un 80 %. Para el cierre de 2016 se estima que la producción total sea de 29,5 millones de kilos, obtenidas en 8.750 hectáreas. En la provincia de Cáceres es donde más se trabaja con esta planta, en ella existen comarcas enteras que viven de esta labor y se han visto en peligro ante las dificultades que enfrenta el sector.

A Extremadura le sigue Andalucía, para ser más específicos en la Vega de Granada. Fue allí donde inició la producción de la planta en el país en 1636. En los años cuarenta del siglo veinte estaba en su mejor momento, pero hacia los sesenta los cultivos sufrieron ante la aparición del moho azul y durante los últimos años el principal enemigo ha sido el contrabando de tabaco.

Hoy en día en esta zona, donde se obtiene Burley, hay poco más de 90 productores en 200 hectáreas de tierra y se estima que para finales de 2016 se habrá conseguido 335 mil kilos de hojas de tabaco, menos de la mitad de lo que se obtuvo en 2015 y aún mucho menos del que se producía en 2002 cuando de estas tierras se obtenían más de 5 millones de kilos. La caída brusca se debe al abandono de las tierras debido a que ya no es una labor rentable como lo era antes. A pesar de ser la segunda comunidad con mayor producción, representa solo el 3,36 % de sus cultuvos.

Áreas de menor producción

En el resto de las comunidades donde se cosecha tabaco en rama las cifras están bastante por debajo de las anteriores. Los datos que publica el ministerio colocan a Castilla y León en el tercer lugar con 0,64 %, Castilla la Mancha con 0,42 %, País Vasco con 0,12 % y Navarra con 0,8 %.

Castilla y León, por ejemplo, es una región donde la industria tabacalera cuenta con más de cien años de historia. Las provincias de Ávila y Candeleda son las de mayor producción de tabaco Burley y Virginia. Similar a lo que sucedió en los casos anteriores, la época de mayor esplendor quedó en el pasado. De más de un millón de cultivadores que en la década de los 70 se encontraban en el Valle del Tiétar, ahora solo quedan 50. En cuanto a la cosecha cayó de 1,2 toneladas a 230.000 kilogramos en ese mismo periodo.

La industria del tabaco se ha enfrentado a diversas situaciones que han provocado la reducción de la superficie cultivada y con ello la producción, en especial durante los últimos doce años. El contrabando es uno de ellos, al que también se le suma el retiro de las ayudas al sector por parte de la Unión Europea, las cuales llegaron a representar el 80 % de los ingresos totales de los productores.

Futuro incierto

Los productores de tabaco temen lo que puede suceder con el futuro de la industria tabaquelera debido a esas situaciones. Para 2015 el total de hectáreas cultivadas era de apenas 9.233, para un total de 30.769 toneladas obtenidas. Hay que tomar en cuenta también que hay 20 mil familias que viven directa o indirectamente de este cultivo.

Junto al retiro de las ayudas, el otro asunto que pone en riesgo al sector es el cierre de tabacaleras en el país, que son las que procesan el producto. En España el cultivo de la planta es legal, pero no se puede vender tabaco manufacturado a menos que se haga a través de una empresa. Por ese motivo, el cierre de las empresas pone en riesgo el futuro de las regiones donde se cultiva tabaco y las familias que se dedican a ello. La pérdida de puestos de trabajo pone a los agricultores en peligro.

Sin embargo, aún hay quienes confían en la recuperación del sector de hojas de tabaco; empresarios que llaman a evaluar la situación actual del cultivo de esta planta, no solo en España sino en toda Europa, para luchar ante las regulaciones y de la misma manera identificar las oportunidades que se presentan a quienes viven de este trabajo. Lo que se busca es hacer del tabaco una industria sostenible por mucho más tiempo.

La Unión de Asociaciones de Estanqueros de España las mayores amenazas para la industria son el contrabando y la hiperregulación. En el primer caso, se han hecho eco de las incautaciones de alijo de hoja y picadura de tabaco en el país que evidencian la existencia de la transformación clandestina de tabaco. En el segundo, rechazan las medidas que se han tomado para intentar disminuir el consumo -como la del empaque genérico-, a la vez que defienden los ingresos que llegan al Estado gracias a esta industria.

Estas son las regiones donde se produce tabaco en España. Aunque en algunas de ellas como Castilla y León, País Vasco o Navarra los cultivos son más bien residuales; juntas, todas las comunidades autónomas en las que se mantienen los cultivos, representan el 15 % de la producción total en Europa. Queremos saber tu opinión, ¿Cuál crees que ha sido el impacto de la industria tabacalera y de qué manera piensas que se puede llegar a sostener? Déjanos tus impresiones en los comentarios.

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